Alejandro Kaufman

Incidencias de una espera: apología del peronismo. Alejandro Kaufman*

Atractiva es la convocatoria a escribir sobre el tan cercano y tan distante 27 de octubre en tanto se suscita la inquietud sobre el calendario y la cronología argentina de las multitudes. Si a primera vista sugiere la asociación con el 17 de octubre por cercanía temporal y también homofónica, una consideración más atenta nos la hará relacionar con otra fecha aparentemente menos llamativa, y en la que a mi parecer reside la cifra de los días que corren: el 9 de diciembre de 2015, el día de la conversión en calabaza de ella. En lo multitudinario de ese día como acontecimiento, sus propósitos y significaciones latentes y manifiestas, en lo que ese día se sembró. Porque así sucedió ese día y lo habremos de entender también como un acto indisoluble de una perspectiva de género. La siembra, la gestación de aquello que permanece fuera de la vista mientras crece, algo tan frágil y vulnerable a cualquier riesgo, algo que no procede como promesa sino como potencia y olvido.

Las fechas de la saga movimientista de nuestro populismo peronista no son las del orden ni las de la revolución sino las de la irrupción multitudinaria en la apertura de un tercer espacio, la expansión de un intersticio que socava algunas fronteras que el capitalismo no puede terminar de cerrar porque las necesita porosas para su propia consumación. El peronismo es una astucia popular para sublimar el deseo emancipatorio incondicional hacia una transacción pacifista, un acuerdo para no derramar sangre sin ser tampoco vencidas las multitudes por esa tristeza impostada de risa boba que caracteriza al capitalismo contemporáneo. (Sabemos que es también tantas otras cosas.)

Tanto que baten el parche de la creatividad exigida a las protestas, aserción desmentida por el odio atroz que les provoca la creatividad real de las multitudes, los advenimientos y las irrupciones que caen como rayos del cielo, nunca donde, ni cuando, ni como se les espera. Liderazgo peronista, antes que verticalidad determinista sobre las multitudes, es flujo libidinal, creación de significaciones y eventos, intervenciones sorpresivas sobre los tinglados de mezquindad y codicia orlados de violencia genocida que las clases dominantes deparan sin cesar. Es conseguir tregua, habitar ese intersticio, ampliarlo todo lo que se pueda, robarle, sí robarle, de ahí que esa palabra –invertida– sea tan recurrente, robarle libertad, vida, tiempo, dignidad al miserabilismo propietario.

¿Hay una buena forma de hacerlo? No la hay, más que del modo sucio, desprolijo, incorrecto con que el amor hacia el pueblo nos compromete a la empatía con la innumerable presencia.

El 9 de diciembre no fue el día de la derrota, ello tuvo lugar cuando el sufragio. Fue el día de la efectiva reducción a la oscuridad que la institucionalidad democrática decreta con sus protocolos de legitimidad: aquellos que el peronismo nunca lesionó como sí lo hicieron sus odiadores, y en cambio fue su víctima recurrente.

El 9 de diciembre fue un compromiso y una invocación de este 27 de octubre, un llamado al aguante como a la reflexión, una labranza deseante, algo que podría y debería ser mayor y mejor, liberador y revolucionario, pero que es así como ocurre, y así es como suscita tanto odio y resentimiento. Los caminos que sigue la lucha por la justicia social no están trazados y esa indeterminación es lo que nos salva.

El 9 de diciembre fue pactada una espera que iba a transcurrir con los dientes apretados y el esfuerzo sufrido de millones. Pocos días faltan para que termine, no obstante que entonces dé comienzo una cuesta arriba que se anuncia inquietantemente empinada. Una gris satisfacción porque no consiguieron perpetuarse después de tantos daños y padecimientos infligidos, y una nueva constatación de la perseverancia resistente de un pueblo.

En esta espera –que no es fórmula sino contingencia– reside el secreto de lo que nos alienta a persistir.

*Docente, Investigador (UBA/UNQ), ensayista. Miembro fundador de la revista Pensamiento de los Confines, autor de La pregunta por lo acontecido. Ensayos de anamnesis en la Argentina del presente (2012) y de Golpes (junto a Carlos A. Brocato, 2017).


Acerca de 27 de octubre

Una revista para pensar en la coyuntura electoral los posibles comunes. Una cuenta regresiva hasta la elección. Cada día una nota escrita por amigues diferentes. En cada nota el pensamiento como potencia de lo presente. Y un punto de llegada: fuerza de rebelión y de fiesta para no quedarnos solo con lo que hay.


El Estado posnacional

La Argentina Peronista

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