Descripción
Rancière considera que el modo mediante el cual los hombres nos transmitimos unos a otros la actualización de nuestras propias capacidades refuerza el círculo anónimo de la potencia. En el arte de la emancipación los hombres nos ayudamos unos a otros a emanciparnos por el sólo hecho de compartir la vida en este círculo. Lo que compartimos no es necesariamente la lucha singular por una causa en común; es la lucha en común por una causa que nos es singular. (…) Que de la lucha en común por una causa particular se acceda a la vez a algo en común, si es que no lo es suficientemente esta lucha, es algo respecto de lo cual el porvenir nos lleva, como siempre ha sido invariablemente, una ventaja.








