Ariel Pennisi Florencia Carbajal

Crónicas y entrevistas 1

La potencia de la máscara. Una experiencia de cooperación en cuarentena

¿Es posible hacernos cargo del Común en tiempos de cuarentena? Alguien dijo que estas condiciones no producen en lo inmediato mayores modificaciones –más allá de lo obvio, es decir, el encierro–, sino que exagera rasgos preexistentes. En ese sentido, todo lo que no nos veníamos haciendo cargo del Común se expresa hoy como una imposibilidad aparentemente mayor. Sin embargo, conocemos, tomamos nota y nos enteramos de una red difusa de experiencias que ponen en juego con nueva vitalidad la pregunta inicial. Y se nos abre otra pregunta: ¿estaremos en condiciones de conectarnos unas con otras y todas las experiencias en las que la pregunta por hacerse cargo del Común vibra? Las articulaciones son múltiples: espacios autónomos de producción de tecnología, arte, cultura, sentido, comida, espacios institucionales como universidades públicas, sindicatos, viejos aliados como los movimientos sociales, las experiencias dosmiluneras, etc. Hasta el momento, la voz oficial que recorre los parlantes de cada hogar no hace mención a esa red ni a su vitalidad, es como si para la oficialidad que vive en cada uno de nosotros no formaran parte más que de una realidad paralela, bella, tal vez, elogiable por la bonhomía de intenciones e integrantes, pero lejanas a toda eficacia. Sin embargo, se recurre –e incluso es puesta como ejemplo– a la institución militar, es decir, el modelo de institución más reaccionaria, no solo con una historia de crímenes contra el Común a sus espaldas, sino con un presente vetusto, ineficaz a la hora de enseñarnos formas de relación que tengan algún interés, pero eficaz si se trata de la represión interna.

  Creemos imperioso por deseable, por real, por eficaz, conectar con las experiencias autogestivas y las articulaciones que les dan vida, con las singularidades que nos recorren y unen, con los entramados mixtos e incluso híbridos (como dice nuestro amigo y compañero de ruta Rubén Mira) que ponen en juego lo autónomo con la institución pública, el oficio con el cuidado de sí y el cuidado mutuo, el pensamiento con las redes y dispositivos que, en realidad, suelen jugar en contra… Imaginamos esta exclamación como guiño, antes que como crítica a quienes gobiernan; como reverso, no nos interesa el gran consenso, sino la proliferación de alianzas, un corte afectivo y transversal y, por ello, no a su pesar, político.

1- ¿Cuál es la búsqueda y el espíritu del Espacio Nixso? ¿Cómo se vinculan las artes electrónicas con el diseño industrial y qué márgenes de producción local tenemos para llevar adelante esos cruces?

Espacio Nixso es fruto de este cruce. Somos fruto de un intercambio de saberes, tanto artísticos, tecnológicos, políticos. Es un espacio de encuentro y donde damos una mano. Ahora nuestro espacio está cerrado, pero desde la virtualidad y colaborando con estas acciones que proponen los equipos de las universidades, es que seguimos con la iniciativa que llevamos adelante desde que iniciamos.

El arte como resistencia se apropia de la tecnología para realizar una crítica al paradigma tecnocientífico. Por eso como artistas tecnológicos latinoamericanos, pertenecientes a países que no son productores de tecnología, sino que son destinados al consumo de la misma, utilizamos procedimientos de desarme, antropofágicos, desbordados, apropiándonos de las tecnologías ajenas como materia sensible para nuestra producción artística.

Desde ese lugar tecnológico, clandestino, y a contrapelo es que hoy podemos ocupar un espacio de necesidad social que la industria no puede/quiere abordar ya que no implica un rédito económico sino un rédito social. Es la misma industria que en los últimos años ha conquistado el territorio de la educación tecnológica, invadiendo nuestras escuelas con kits de robótica importados que poco tienen que ver con nuestra cultura. Esto fue facilitado por aquellos que creen que toda producción tecnológica es extrajera. 

Nos rebelamos frente a esta situación, por eso desarrollamos nuestras propias herramientas educativas, clonables, abiertas. Por eso desarrollamos un proyecto de robótica educativa alternativa a la que plantea el mercado. Nos rebelamos frente al negocio de la compra de materiales didácticos importados, porque creemos que en la propia construcción de un robot educativo (y no solo en su uso) está la verdadera pedagogía.

2- ¿Cómo surge Nixso?, ¿cómo funciona? 

Espacio Nixso surge como un colectivo de artistas tecnológicos, en un galpón que supo ser una fábrica de productos para librería de la marca, justamente, NIXSO. En ese galpón ubicado en el barrio de barracas, comenzamos en 2013 a realizar algunas actividades educativas y talleres vinculados al arte y la tecnología. Con el tiempo, la fábrica fue mutando en espacio cultural, pero manteniendo su impronta “productiva”. Al principio, solo éramos dos. Pero en la medida en que empezamos a organizar actividades educativas para chicos, familias, docentes, artistas, se fue sumando más gente. Nos convertimos en un colectivo de artistas, conformado en la actualidad por doce personas de distintas partes de Latinoamérica. ¡Es nuestra patria grande! Hacemos actividades en fundaciones, museos, escuelas, centros culturales, universidades. Parte de nuestra filosofía es que las actividades tienen que ser totalmente gratuitas para les niñes. Trabajamos en buscar fondos o instituciones que nos apoyen. Llevamos ya seis años de lucha en esa línea, y lo venimos logrando.

Nos destacamos por producir nuestras propias herramientas tecnológicas para la educación. Hacemos nuestros propios kits de electrónica y robótica. Trabajamos con software libre. Creemos que el acceso a las herramientas tecnológicas debe ser para todes, y no solo para los que puedan comprar un robot. Por eso desarrollamos Robótica Alternativa, un proyecto que permite que cada uno pueda construir y programar su robot. Incluso hemos armado robot con basura electrónica. (www.roboticaalternativa.com)

3- ¿Cómo surge la iniciativa de producir mascarillas para personal médico?

Trabajamos muy unidos a dos universidades nacionales del conurbano: Universidad Nacional de Avellaneda y Universidad Nacional de Tres de Febrero. Al comienzo, por impulso de Lucrecia Piatelli y el equipo de investigación del Laboratorio de Impresión 3D de las carreras de diseño de la UNDAV. Luego se sumó la UNTREF a través de Mariela Yeregui, coordinadora de la Maestría en Tecnología y Estética de las Artes Electrónicas. Tanto Leo como yo somos docentes de las mismas. Docentes y estudiantes trabajamos juntes en producir máscaras protectoras para hospitales de la provincia de Buenos Aires. Nos sumamos a la iniciativa como Espacio Nixso, ya que tenemos máquinas y herramientas que pueden hacer el proceso de producción mucho más eficiente. Ofrecimos nuestro espacio, como espacio de trabajo “clandestino”. Sabemos que, para las universidades como instituciones es muy difícil gestionar, y más en esta época, que docentes y alumnos puedan utilizar las instalaciones, cumplir con las condiciones de higiene y seguridad, cuando no se están abriendo las sedes. 

Y así, habiendo surgido como alternativa para la producción y desarrollo de herramientas tecnológicas no comerciales, ahora estamos junto a docentes y estudiantes, cubriendo la demanda que la industria no puede o quiere cubrir. Con aportes para compra de materiales de ambas universidades, el trabajo de docentes y estudiantes que en sus casas imprimen piezas en 3D, vamos llevando este proyecto adelante.

4- Cómo se arma una mascarilla y para qué sirve? 

Las máscaras de protección facial que estamos realizando son accesorios para que trabajadores de la salud, personas que trabajen en comedores o en contacto con otras personas, puedan cubrir su rostro y evitar así el contacto con ojos y rostro. Se utilizan conjuntamente con los barbijos. 

Las máscaras tienen una parte rígida, como una vincha, que es impresa en 3D con las máquinas que docentes y estudiantes tienen. La parte frontal es una pieza de plástico transparente que cortamos en Espacio Nixso con un CNC Laser. De no contar con esa tecnología, se demoraría mucho más ya que habría que cortar a mano pieza por pieza. Por último, una pieza elástica sujeta la vincha a la cabeza del trabajador. Nos repartimos la producción de las piezas y, cuando tenemos varias, nos juntamos para el ensamblado, higienización y embalado de cada máscara. Las entregamos listas para usar. Tanto el equipo de la UNDAV como el de la UNTREF, gestionan los pedidos y la logística de entrega.  

5- ¿Con qué financiamiento cuentan y cómo se elabora la producción? ¿Qué maquinarias hacen falta para la producción?

La UNTREF y la UNDAV otorgaron unos fondos para la compra de materiales. Estos se repartieron entre los integrantes que tienen máquinas de impresión 3D para poder producir la mayor cantidad de piezas posibles. Cuantas más máquinas, más piezas. Tengamos en cuenta que la impresión de una pieza demora entre 2 y 3 horas dependiendo el tipo de máquina. Todas son máquinas de quienes hacen este tipo de cosas por hobby, muchas de ellas incluso son armadas por los propios usuarios. Esto responde a la filosofía del movimiento MAKER que busca disminuir el consumo y que cada uno se produzca las piezas y herramientas que necesita. Por eso, estas máscaras no pueden venderse. Los modelos digitales que se utilizan para imprimir son abiertos y compartidos por toda una comunidad de MAKERs. Se van haciendo modificaciones para mejorar rendimiento y tiempo. Y éstas se vuelven a compartir.

Por otro lado, la pieza transparente se produce a partir de una lámina de acetato. Esa pieza la cortamos con el CNC laser que tenemos. Como esta es una máquina industrial, podemos sacar cerca de 6 piezas cada 2 minutos. Esto agiliza muchísimo la producción. La pieza elástica que sujeta la máscara a la cabeza, se cose o abrocha con remaches de marroquinería, dependiendo que materiales conseguimos.

Espacio Nixso colabora con el proyecto sin cobrar nada a cambio. 

6- ¿Cómo se distribuyen las piezas y qué alcance tienen? 

El alcance es en relación a la cantidad de piezas 3D que podemos imprimir. Cada 100 piezas, nos juntamos, armamos las máscaras y envasamos. La gestión con las instituciones receptoras la realizan los equipos de las universidades. UNDAV se vincula principalmente con hospitales de la zona Sur y la UNTREF con los de zona Oeste del conurbano. Igual, tenemos más pedidos de los que podemos cubrir. Los hospitales, como sus trabajadores pueden circular, envían un móvil a retirar las máscaras una vez que las tenemos preparadas.

7- ¿Sienten esta experiencia de Nixso como un espacio de resistencia?

En estos momentos más que nunca. Un espacio donde colectivamente podemos producir para ayudar en estos momentos de pandemia. No nos olvidemos que somos un grupo que trabaja en el sector de educación y cultura, ¡somos “artistas”! Y es en estos momentos donde lo que escasea es el dinero, donde nosotros ponemos en trabajo nuestra fuerza. Espacio Nixso se mantiene con el trabajo que desarrollamos en diferentes instituciones. Ahora, todas ellas cerradas. Para muchos compañeros su fuente de ingreso es el trabajo desde este espacio. Ahora estamos resistiendo. Pensando y produciendo actividades para que las familias puedan realizar en sus casas. Pensando en proyectos para salir el día después de la cuarentena. No es fácil. Pero es lo que nos late.

*

Laura Nieves, Diseñadora Industrial (UBA), se formó en Artes Visuales en Barcelona y Buenos Aires. Actualmente, Maestranda de la Maestría en Estéticas Contemporáneas Latinoamericanas (UNDAV). Docente e Investigadora. Forma parte del Colectivo de Artivistas Feministas Electrónicas “ElectroHacedoras”. Su obra artística participó de varias muestras colectivas, tanto nacionales como ArteBA, Salón Nacional, Muntref, Centro Cultural Recoleta, CCK, como en muestras internacionales.

www.launieves.com

Leo Nuñez, Magister en Tecnología y Estética de las Artes Electrónicas (UNTREF). Coordinador Técnico General de Bienal Sur, MUNTREF. Docente de Posgrado en la Maestría en Tecnología y Estética de las Artes Electrónicas. Recibió premios y menciones a la trayectoria artística, como “Premio Mamba/Fundación Telefónica”, Argentina; Premio Internacional “VIDA 10”, por obra realizada y Premio Internacional “VIDA 12.0”, por incentivo a la producción de obra. Fue becado por el Centro Cultural de España en Buenos Aires. Realizó más de 15 muestras nacionales y 8 muestras internacionales, que incluyen a Latinoamérica, América del norte y Europa

 www.leonunez.com.ar

Espacio Nixso, laboratorio de proyectos artísticos, espacio dedicado a la difusión de conocimiento tecnológico para artistas, escuelas y niños. (www.espacionixso.com.ar) Proyecto ganador del Fondo Cultura 2014 y declarado de Interés Cultural por el programa Mecenazgo en 2015, 2018 y 2019


IGNORANTES es una revista de contenidos en formatos imprevistos ligada con la actualidad desde la incertidumbre y la pasión política.


Back To Top